Colapso bancario en EEUU, quiebra Lehman Brothers y hay alarma mundial

Los gigantes financieros se devoran entre sí

En medio de un proceso recesivo que ya amenaza al sistema capitalista a escala global de acuerdo con las propias proyecciones oficiales de las primeras autoridades mundiales del sistema (Reserva Federal, BCE, FMI, Etc), y de una descomunal debacle económica financiera, que tiene en la crisis bancaria e hipotecaria su principal detonante y verdugo, el sistema financiero USA recibió otra estocada mortal con el anuncio este domingo de la quiebra de Lehman Brothers, la cuarta mayor entidad de EEUU y el decano de la especulación financiera en Wall Street. A su vez, la absorción de Merrill Lynch (otro gigante en quiebra) por Bank of America ilustra claramente la dinámica de reciclamiento y concentración capitalista durante la crisis, donde el más apto se come al más débil.

El sistema financiero imperial USA volvió a sufrir otro duro golpe este domingo cuando la casa matriz de uno de los principales bancos estadounidenses, Lehman Brothers, anunció que se declarará en bancarrota.

Además, la mayor empresa de corredores bursátiles del mundo, Merrill Lynch, será adquirida por el Bank of America por unos US$50.000 millones, y se informó que la principal aseguradora mundial, American International Group, AIG, está en la búsqueda de US$40.000 millones de fondos de emergencia de la Reserva Federal.

En tanto, y en medio de un contexto de alarma mundial, un grupo de diez bancos internacionales anunció este domingo un programa de préstamos de US$70.000 millones para empresas con problemas y para hacer frente a la crisis de crédito que amenaza la estabilidad del sistema financiero mundial.

Desde el inicio de la crisis subprime, hace más de un año, los gigantes financieros de EEUU (incluidos los europeos) han tenido que depreciar sus activos y reducir drásticamente sus costos, lo que ha supuesto la caída de presidentes y consejeros delegados de esas entidades, acompañados por decenas de miles de trabajadores despedidos.

Los mayores bancos y casas de bolsa USA, por su lado, han anunciado depreciaciones de activos y pérdidas crediticias por valor de más de US$ $500,000 millones desde el 2007 vinculadas a declinaciones de los títulos respaldados por hipotecas.

En este escenario marcado por la «volatilidad» de los mercados (bolsas que suben y bajan) las autoridades monetarias de EEUU resolvieron seguir «auxiliando» con fondos estatales a los bancos para evitar que las turbulencias financieras contaminen la economía real.

En un comunicado, diez bancos internacionales, entre ellos el Bank of America, Barclays, Deutsche Bank y UBS, indicaron que cada uno aportará US$7.000 millones al fondo para hacer frente a la crisis crediticia.

El anuncio se produjo para hacer frente a las consecuencias de la quiebra de Lehman Brothers, abrumado por sus pérdidas en el sector hipotecario, después de que fracasaran las conversaciones para intentar encontrar un comprador.

La casa matriz, Lehman Brothers Holdings, Inc., explicó que planea acogerse a la protección por bancarrota, pero la presentación al Capítulo 11 no incluirá sus operaciones de correduría/corredor y otras actividades.

La solución inicial para Lehman Brothers, que incluía la venta de sus activos rentables al grupo británico Barclays, no prosperó este domingo después de que los compradores se retiraran ante la negativa del Tesoro a darle respaldo financiero a la operación.

El panorama para Lehman Brothers Holdings Inc. se oscureció en la tarde del domingo cuando Barclays PLC, el único comprador que quedaba por la firma de Wall Street, le dijo a los reguladores que se estaba retirando de la transacción.

En los últimos doce meses, los fondos soberanos y otras instituciones han inyectado miles de millones de dólares de capital fresco en Lehman, Merrill Lynch, Citigroup, y otros gigantes de Wall Street. Sin embargo, tras absorber pérdidas gigantescas en estas inversiones, ahora se han mantenido al margen.

La quiebra de Lehman Brothers se produce a solo una semana de que el gobierno de EEUU resolviera rescatar del precipicio a sus dos principales entidades hipotecarias en crisis, Fannie Mae y Freddie Mac , «estatizando» sus pérdidas y garantizando su solvencia con un aporte del Tesoro norteamericano de US$ 200.000 millones.

Se trató del rescate financiero más grande en la historia de EEUU de dos gigantes del negocio hipotecario que concentran cerca de la mitad de los créditos inmobiliarios otorgados en Estados Unidos por un valor de US$5,3 billones, cifra que se acerca a casi dos veces el presupuesto anual de EEUU.

Esta vez el Tesoro de Estados Unidos, que en marzo pasado salió en defensa del banco Bear Stearns y que hace una semana intervino a favor de las hipotecarias Freddie Mac y Fannie Mae, rechazó hacer lo mismo a favor de Lehman Brothers argumentando que ello haría que los bancos reclamaran siempre el respaldo del estado en estas situaciones.

De acuerdo con la visón de The Wall Street Journal, lo que «más preocupa a los inversionistas «es que los problemas económicos de EEUU ya se han contagiado a Europa, Japón y al mundo en desarrollo. Incluso después del rescate de Freddie Mac y Fannie Mae, es probable que el deslizamiento hacia un bajón económico global continúe, con recesiones en algunos de los grandes países europeos y, posiblemente, EEUU».

En tanto, y en un acelerado esfuerzo por capear la tormenta que está afectando al sistema financiero estadounidense, Merrill Lynch & Co., otro gigante emblemático de la especulación finaciera en Wall Street, llegó a un acuerdo durante la noche del domingo para fusionarse a Bank of America por cerca de US$50.000 millones, según la cadena BBC.

Impulsado por su presidente ejecutivo Kenneth Lewis, Bank of America ya ha llevado a cabo decenas de adquisiciones grandes y pequeñas, incluyendo la compra de la alicaída firma hipotecaria Countrywide Financial Corp. a principios del año. Al agregar a Merrill Lynch, controlaría la mayor fuerza de corredores de acciones del país así como en un súper gigante de las inversiones.

Esto grafica, a su vez, la dinámica concentradora del sistema capitalista durante las crisis, donde los más aptos se engullen a los más débiles agilizando nuevos procesos de concentración del capital.

La lógica darwiniana del capitalismo

De acuerdo con las leyes de su desarrollo histórico, el sistema capitalista se basa en dos pilares esenciales: la búsqueda de rentabilidad (la ganancia y concentración de riquezas en pocas manos, que conforma la base de formación de los monopolios) y la competencia por los mercados (la dinámica por la cual los monopolios capitalistas compiten entre sí, y el pez más grande se come al chico).

A estas dos instancias rectoras se agrega, en la era de la globalización, la «regulación darwiniana» del mercado por medio de las «burbujas» (periodos expansivos) y las «crisis» (periodos depresivos), tras las cuales los grupos más poderosos y diversificados (y con mayor control político de la economía a través de los Estados capitalistas) absorben a los grupos más débiles y continúan con una nueva fase del proceso de rentabilidad y concentración de riqueza.

De acuerdo con las leyes históricas del capitalismo, para que se produzca la concentración monopólica de la riqueza, debe generarse (a través de la competencia capitalista por el mercado y la rentabilidad ) un proceso de alta circulación de dinero y de ganancias (burbuja), primero, y otro de retracción de ganancias con escasez del dinero circulante (crisis) después.

O sea, deben haber «burbujas» y «crisis» financieras, donde unos pierden y otros ganan, y donde los monopolios más súper-concentrados del sistema capitalista se degluten y/o absorben a los menos concentrados (el pez grande se come al chico).

Esta dinámica es la que ha posibilitado la existencia de bancos y trasnacionales (la mayoría abrumante con asiento en Wall Street) que facturan ganancias y tienen activos equivalentes a los presupuestos y al PBI de decenas de países juntos del llamado «mundo periférico» (los «mercados emergentes»).

De esta manera, en un proceso de conversión dialéctica del positivo al negativo, el sistema capitalista sionista, controlado desde la cima del Imperio norteamericano, genera ganancias y concentración de riquezas en pocas manos, tanto con las «burbujas» como con las «crisis».

Y tal cual como lo predijo Alan Greenspan (el gurú más emblemático de los grupos sionistas que controlan el dólar y la Reserva Federal), y lo acaba de afirmar el presidente del Tesoro de EEUU, Henry Paulson, (ex director de Goldman Sach), la «crisis hipotecaria» estadounidense va a dar como resultante una quiebra generalizada de bancos y empresas, tanto en EEUU como en el resto del mundo.

Y como en el sistema capitalista todo se compra y se vende (incluidos los activos empresarios y las acciones devaluadas en los mercados globales), los mismos grupos sionistas que lanzaron y se beneficiaron de la «burbuja hipotecaria», hoy ya están comprando, a precio de regalo, los bonos y acciones devaluadas por la «crisis hipotecaria».

La absorción de Merrill Lynch por Bank of America ilustra claramente esta dinámica de reciclamiento y concentración capitalista durante las crisis.

Fuente : IAR Noticias

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